El profesor brasileño Danilo Neves Pereira, de 35 años, murió por descompensación psicotrópica causada por consumo excesivo de cocaína tras citarse con un joven chileno en un departamento de Avenida de Mayo 748 en CABA. Danilo, oriundo de Guayaquil y profesor de lenguas que había llegado a Argentina hace seis meses para defender una tesis, compartió su ubicación en tiempo real con un amigo por precaución antes de la cita vía aplicación de encuentros. El chileno lo llevó al Hospital Ramos Mejía como NN y admitió una "pequeña discusión" previa, lo que genera sospechas.
La policía de la Ciudad, junto al consulado brasileño, investigó tras la denuncia de paradero. Amigos notaron que el portero del edificio donde vivía Danilo dijo que ya no residía allí, pese a que el mensaje indicaba esa dirección. El chileno atendió llamadas de allegados de Danilo sin dar detalles sobre su estado, y una semana después se confirmó su muerte en el hospital.
En el lugar, el cronista Federico Moreno intentó hablar con el encargado y vecinos, quienes se mostraron reacios y ofuscados. El panel debatió la responsabilidad del chileno: por qué no llamó al 107 o 911, por qué lo ingresó como NN sabiendo su identidad aproximada, y si facilitó la droga. Se menciona posible robo de pertenencias y análisis de pelo para detectar consumo previo.
Expertos legales como Horacio Prascarelli y Guillermo Atilio analizaron que el consumo compartido no es delito si no hay muerte, pero la descompensación abre investigación por posible suministro o negligencia. El caso se compara con el de Liam Payne, destacando la ilegalidad del consumo y tenencia.