Boca Juniors derrotó a River Plate en el superclásico por 1-0 con gol de penal de Leandro Paredes, cobrado por el árbitro Herrera tras revisión del VAR por mano de Paletta en el área, en un partido lleno de polémicas arbitrales.
River alineó juveniles muy jóvenes y Boca aprovechó su experiencia; Driussi avisó temprano pero falló, Paredes celebró besando el escudo de Boca y recibió tarjeta amarilla por empujones con Acuña, compañero campeón del mundo. Boca se benefició del cambio tardío en River por lesión de Driussi.
En el final, polémica por empujón de Blanco a Salas no cobrado como penal pese a reclamos; Herrera no intervino ni VAR llamó, discusiones post-partido sobre arbitraje con diario del lunes. Boca jugó mejor y ganó justamente contra inexperto River.