Sebastián Salazar, de 33 años y padre de tres hijos, permanece internado en el Hospital Lucio Meléndez de Adrogué con fracturas múltiples tras ser golpeado por patovicas en un boliche el sábado 11 de abril. Recibirá segunda operación esta semana; familia exige imágenes de cámaras que el local retiene.
Hermanos Uriel y Franco relatan: estaban bailando cuando un patovica alertó de golpes afuera. Encontraron a Sebastián inconsciente en vereda, con coágulos de sangre, sostenido por trapitos. Policía tenía detenidos rubios, pero no tomaron denuncia a Uriel por priorizar entradera.
Sebastián no recuerda detalles, dice que lo sacaron a tomar aire y despertó en hospital. Sospechan pelea adentro derivó en agresión externa; patovica llamó a Uriel después. Hay un detenido, pero investigación estancada sin videos del boliche.