Oscar Parrilli, enviado de Cristina Kirchner, acusó públicamente a Axel Kicillof de la derrota electoral de octubre por desdoblar elecciones en Buenos Aires y no apoyar la candidatura presidencial de Cristina en el PJ.
Parrilli profundizó el apriete advirtiendo que sin compromiso de Kicillof para indultar a Cristina en campaña, el kirchnerismo no lo dejará ganar ni gobernar, en un tono de superioridad moral habitual.
Otros kirchneristas como Guillermo Moreno, Horacio Berbisky, intendentes y exfuncionarios se sumaron atacando a Kicillof por irrespetuoso, chanta y por votar leyes como la bases.