El panel de Bendita continuó burlándose de la carne de burro probada por una notera rival, destacando su dureza y comparándola con cortes premium como el lomo o Kobe, que algunos consumen exclusivamente a pesar de su alto costo.
Recordaron anécdotas de parrillas donde les ofrecieron chorizos grandes o carne difícil de morder, criticando la moda del burro por ser rendidora pero poco apetecible, y bromeando con Pichetto describiendo la nalga sequísima.
En el cierre, exaltaron la carne de Kobe y Wagyu japonesa por su marmoleo intenso que se deshace en la boca, con precios entre 100 y 500 dólares, y mencionaron la guayu como otro corte carísimo, contrastando con la realidad argentina.
El conductor contó haber gastado mil dólares en una porción en Las Vegas, enfatizando que es una carne de lujo para paladares exigentes.