Los padres de las mellizas Ludmila y Abril, desaparecidas hace cinco días en Moreno, denuncian inacción policial y exigen que el dealer Diego, dueño del aguantadero de drogas donde fueron vistas por última vez, permanezca detenido. Roxana, la madre, y Lucas, el padre, relatan que las chicas de 17 años consumían pipa en esa casa junto a Melody, hija de Diego, y que los detenidos admitieron su presencia aunque Melody mintió sobre un pantalón. El lugar es descrito como un laberinto de mugre donde la policía hizo arcadas al entrar.
Los padres confrontaron directamente a Diego, a quien sacaron de la casa, y lo amenazaron con justicia por mano propia si no aparecen las nenas. Vecinos informan de mensajes y un Peugeot gris cuatro puertas visto con las chicas y dos pibes cerca de un 24 horas y un country en Ruta 25. Lucas critica a la policía por promesas incumplidas de traerlas ese día y por posibles encubrimientos en búnkers de droga.
Recibieron una falsa extorsión pidiendo 150 mil pesos, que descartaron como estafa. El periodista promete seguir el caso mañana pese a que se termina el programa. Los padres ruegan a las hijas que vuelvan sin miedo, destacando que tienen familia y apoyo.