La Nacion + sociedad Hambre de futuro

Padre corta árboles para postes por falta de alternativas laborales

Tensión: intercambio (15°)

El padre de Marcela trabaja cortando árboles para hacer postes y carbón, una labor física agotadora que le provoca dolores en la espalda y la cintura. Él explica que debe cargar la madera pesada al hombro porque no hay otra forma de sobrevivir en la zona, donde escasean los recursos.

La familia deforesta el monte porque no tienen ingresos alternativos, aunque preocupa la desaparición de los árboles antiguos de más de 200 años. Sin trabajo, no hay alimento diario, y la gente joven emigra a Buenos Aires para laborar para otros en lugar de para sí mismos.

La falta de lluvia extrema la situación, con solo 500 milímetros anuales frente a los 2.500-3.000 de la provincia de Buenos Aires. El agua disponible contiene altas concentraciones de arsénico y flúor, imposible para consumo humano, obligando a buscarla a un kilómetro o comprarla al comisionado municipal.

La niña Marcela y sus hermanos presentan altos niveles de arsénico detectados en análisis de pelo, como 0,402 en Marcela. La familia relaciona esto con muertes por cáncer y dolores óseos, atribuidos al agua del río, que consideran hereditario. La madre lucha por proteger a sus hijos de esta contaminación letal.