Una operación policial contra el Comando Vermelho en la favela de Vidigal, Río de Janeiro, dejó a 200 turistas atrapados en lo alto del Morro dos Irmãos durante un fuego cruzado. Los turistas subían para ver el amanecer cuando iniciaron los tiros a las 6 de la mañana.
La policía brasileña solo detuvo a una mujer acusada de lavado de activos, sin capturar cabecillas ni incautar drogas. El Comando Vermelho usa tecnología avanzada como drones. Los turistas quedaron paralizados y aterrados, aunque no hubo víctimas civiles.
Operativos similares en Río no siempre son exitosos y generan caos en zonas turísticas cercanas a favelas controladas por narcos.