Neymar vive una pesadilla en Santos tras la derrota 3-2 ante Fluminense, donde salió tapándose los oídos ante silbatas y agravios como "gordo" de la hinchada.
Publicó en Instagram: "No hay ser humano que aguante, es demasiado triste". El equipo, próximo a descender nuevamente, empató en Copa Sudamericana ante Recoleta y Deportivo Cuenca.
La barra brava amenaza jugadores en entrenamientos sin intervención policial. Neymar, capitán y emblema, busca revivir carrera pero irregularidad persiste con vistas al Mundial en 52 días.