El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró que la guerra contra Irán no ha terminado, refiriéndose a conflictos pendientes más allá del Líbano y Hezbollah, durante una ceremonia por el día de los caídos en Jerusalén.
Estas declaraciones coinciden con el vencimiento del alto el fuego de dos semanas anunciado por Donald Trump el 7 de abril, mientras Estados Unidos prepara negociaciones en Pakistán con amplios operativos de seguridad en Islamabad.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian expresó desconfianza histórica hacia Estados Unidos, criticó posturas irrazonables y afirmó que Irán no se someterá a la fuerza ni aceptará mensajes contradictorios de funcionarios estadounidenses.