Luis Brandoni, el actor argentino de 86 años, falleció esta madrugada por un hematoma subdural tras un accidente doméstico que lo internó desde el 11 de abril en el sanatorio Güemes. Sus restos se velan hoy desde las 12 en la Legislatura porteña hasta las 22 horas, con traslado mañana al Panteón de Actores en Chacarita.
Panelistas destacaron su integridad ética, militancia radical sin corrupción junto a Raúl Alfonsín, y amor por el teatro argentino. Recordaron su frase icónica "comer tres empanadas" de Esperando la carroza, consejos a jóvenes actores para estudiar y conocer la tradición local, y su defensa del cine nacional. Colegas como Soledad Silveira, Eduardo Blanco y Axel Kuschevatzky enviaron mensajes de admiración por su profesionalismo y calidez.
En entrevista en vivo, Virginia Lago, amiga y colega, lo describió como actor ejemplar comprometido con obras argentinas, persona traviesa y familiar, militante radical no agresivo. Contó anécdotas de trabajos juntos en cine y TV, y cómo priorizaba ser buena persona. Mencionó despedidas de cercanos como Carlos Rottenberg y Miriam Stratt en sus últimos días.
Brandoni trascendió fronteras, adaptándose a roles cómicos y dramáticos, y soñaba con un "final dichoso" para su vida y el país. Su legado perdura en el arte y como recuerdo vivo, según sus propias palabras: "Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo".