El panel de Hablemos de esto y el móvil de Santi Martela desde el bar La Gente coinciden en que el empujón de Blanco a Martínez Quarta en el área durante el superclásico fue un penal claro no cobrado para Boca en el último minuto.
Nacho González Prieto defiende que se trató de una agresión directa, no simulación, y que el árbitro Herrera erró pese a ir al Mundial. En el bar, clientes consultados mayoritariamente opinan lo mismo: es infracción evidente que se cobra en cualquier parte de la cancha, con análisis detallados de la jugada.
Se menciona una falta similar previa cobrada a River y se critica la influencia política en el arbitraje actual, comparado con épocas pasadas. Boca mereció ganar aunque se comió goles, pero la polémica del no-penal domina las charlas.
Todos los entrevistados en el bar, incluidos hinchas de Boca, Tigre, San Lorenzo e Independiente, afirman que fue penal, elevando el contador a varios "sí" contra cero "no".