Madonna, de 67 años, volvió a Coachella después de 20 años y compartió escenario con la joven cantante Sabrina Carpenter para interpretar su éxito Vogue.
La diva presentó además su nuevo tema de Confessions on a Dance Floor 2, luciendo un corset, faldita y guantes, mientras bajaba escaleras junto a Carpenter, dándole un espaldarazo a la nueva generación.
El panel destacó la tenacidad de Madonna con artistas talentosos y su ubicación perfecta en el show.