Un ladrón fingió ser delivery para robar la parte delantera del portero eléctrico de un edificio, dejando a decenas de vecinos sin comunicación.
Los vecinos lo reconocen porque siempre hace lo mismo: va con una caja, toca porteros y verifica si puede llevar partes metálicas como manijas o paneles frontales.
De noche usa un destornillador para sacar cuatro tornillos y arrancar la pieza fácilmente.