Silvina Martínez expuso la corrupción invisible en la justicia de Buenos Aires bajo Axel Kicillof: la Corte Suprema tiene solo tres jueces de siete por internas entre Massa, Kicillof y kirchnerismo para repartir cargos.
Más de 300 cargos judiciales vacantes paralizan causas de violencia familiar, sucesiones y delitos cotidianos que afectan a ciudadanos comunes, con demoras impresionantes.
La provincia gasta 1,75 billones de pesos en justicia, todo en salarios sin mejoras en tecnología o infraestructura, pese a reclamos salariales y designaciones polémicas de amigos.