En Canning, barrio Estilo Campo, Juan Iriarte convirtió un vagón de subte línea B en vivienda familiar con tres dormitorios, baño y extensiones adosadas, comprado en pandemia por 700 mil pesos.
El vagón de 20 toneladas llegó en carretón y grúas; familia de cuatro lo eligió para vivir cerca del campo. Iriarte ofrece servicio similar para otros vagones disponibles.
Reportero Chiche Gelblung muestra interior conservado con mapa original y durmientes como base. Iriarte relata odisea logística y felicidad familiar con visitas de amigos.