La dueña de la inmobiliaria Natalia Rucci declaró que las jubiladas compradoras del departamento en calle Miró, vendido luego a Manuel Adorni, lo remodelaron completamente a nuevo antes de la venta por Hugo Morales.
El inmueble estaba deteriorado, por lo que Morales bajó el precio, y Rucci recomendó venderlo en 345 mil dólares, pero Adorni pagó 230 mil dólares en un año sin intereses.
La Justicia, tras levantar secreto bancario, halló que Adorni compraba trajes en 12 cuotas hace años, pero ahora paga al contado en dólares, y no encontró movimientos por el viaje a Punta del Este que justificó con pagos a Marcelo Grandío.