Los ataques israelíes se intensifican en el sur del Líbano, dejando 2.294 muertos y 7.500 heridos confirmados hasta el 17 de abril, con 200.000 desplazados en más de 50 días de guerra iniciada el 28 de febrero.
El hospital público de Tepnin, único operativo en 35 km, colapsa con escasez de medicamentos y suministros. Los caminos destrozados dificultan el acceso y hay presión por heridos pese a la tregua reciente.
El centro atendió a más de 8.800 heridos con solo 85 camas, sin suministro eléctrico y con generadores de Cruz Roja. Surgieron cementerios temporales por miles de víctimas civiles sin funerales formales.