Guillermo Franco, en entrevista con Alfredo Casero y Esteban Trebucq, calificó el caso Adorni como un golpe para el gobierno, atribuyendo el acribillamiento mediático y en redes a un estado inconveniente para explicaciones, y criticó la actitud del jefe de Gabinete que no gustó a la gente.
Defendió que el presidente y la secretaria general apoyan a Adorni por tener más información, y pidió esperar respuestas judiciales para que el presidente proceda. Franco, con alta aprobación, admitió su vocación política para competir electoralmente por su ciudad o provincia.