Felipe Petinato recibió una condena unificada de tres años de prisión en suspenso por estrago culposo seguido de muerte en el caso de Melchor Rodrigo, su asistente terapéutico y amigo, hallado muerto en su departamento de Belgrano.
La pena acumula los nueve meses previos por abuso sexual a la hermana de su pareja, obligándolo a fijar residencia, cuidados médico-psiquiátricos y continuar tratamientos por adicciones.
El tribunal considera el hecho accidental pero grave, con lectura de fundamentos el 27 de abril; la defensa apelará, cuestionando la imputabilidad pese a reconocida alteración psíquica.
Críticas por la suspensión de pena pese a antecedentes graves como abuso y muerte, con futura muestra biológica para registro de abusadores sexuales.