Adolescentes priorizan relaciones virtuales vía chats y emojis sobre encuentros cara a cara, donde el cuerpo parece un estorbo. Miguel Espeche explica que son nativos digitales y manifiestan afectos online, similar a amores epistolares históricos.
Preocupación parental pasa de sexo temprano a falta de contacto físico; hay merma en sexualidad y natalidad. Positivo: hablan abiertamente de temas antes tabú, pero riesgo si pantallas son lo único.
El chat como refugio por miedo al rechazo contrasta con expresión genuina. Se conviven ascetismo y sexo casual, sin ansiedad por no tenerlo.
Importancia de olerse, mirarse más allá de sexo para aceptación mutua.