La psicóloga Gisela Alonso y la psicopedagoga María Sisman analizaron las amenazas a escuelas como actos no impulsivos sino planificados, con indicadores observables como aislamiento repentino, cambio de hábitos y acceso a armas, en un contexto de "copycat" o contagio entre adolescentes.
Las expertas destacaron el rol de las redes sociales y algoritmos que exponen a niños a contenidos violentos desde TikTok, invitándolos a grupos de odio, y criticaron la naturalización de la violencia vía videojuegos y plataformas que buscan visibilidad extrema. Recomendaron atención familiar a señales emocionales y políticas de Estado para educación emocional.
Se mencionaron patrulleros en escuelas de Bariloche y Buenos Aires por amenazas virales, prohibición de celulares en aulas para reducir exposición, y proyectos legislativos en Río Negro por educación emocional. Insistieron en volver al lápiz y papel, limitar tecnología en infancias y retrasar celulares hasta los 14 años.
En Tucumán detuvieron a un alumno con arma blanca en escuela normal de San Miguel, y se enfatizó que todas las alertas deben tomarse en serio pese a bajo porcentaje de consumación, priorizando contención sin hiperalarmar.