La estafa Quirgin combina códigos QR falsos pegados sobre los originales con phishing para robar datos bancarios, popular en pagos de parkings y menús en Argentina y ahora en Europa.
Los delincuentes duplican sitios oficiales; al escanear, redirige a páginas falsas para capturar claves o pagos directos.
Consejos incluyen evitar QR públicos, descargar apps desde stores oficiales, verificar HTTPS en URLs, usar antivirus y chequear pegatinas sobre códigos.
La policía española y locales recomiendan máxima precaución en lugares como estacionamientos porteños.