En France 24, el consultor Luis Antonio Espino analiza el discurso de Donald Trump como polarizador que divide entre fieles y enemigos, apelando a emociones sin filtros institucionales, típico de populismos.
Trump gobierna vía redes como Truth Social con mensajes directos, reemplazando diplomacia tradicional por propaganda personalista e impredecible, generando incertidumbre global sin definición clara de éxito en conflictos.
El experto destaca que Trump adapta hechos a narrativas, controlando la realidad mediante repetición mediática, más poderoso en este mandato pese a baja aprobación.
Sus mensajes emocionales dominan el escenario, difíciles de contrarrestar por opositores.