La tensión entre China y Panamá sigue en aumento después de que el gobierno de Raúl Mulino protestara por un supuesto aumento de inspecciones a barcos de bandera panameña en puertos chinos, interpretado por algunos como represalia por la quita de concesiones de dos puertos a empresas vinculadas a Beijing.
El gobierno de Xi Jinping tildó de completa invención las acusaciones y las negó de plano, en medio de presiones de Estados Unidos para controlar el circuito marítimo del canal de Panamá y expulsar la influencia china. El corresponsal Oscar Solbarán explicó que China ve esto como un plan estadounidense para mantener la hegemonía sobre el canal, recordando declaraciones de Marco Rubio y retórica de Donald Trump sobre recuperar el control.
La Corte Suprema de Panamá declaró inconstitucional la concesión de la empresa Hutchinson de Hong Kong sobre puertos en Pacífico y Atlántico, afectando económicamente al Estado. China amenazó con medidas para proteger sus empresas, y en marzo se reportó un aumento inusual de detenciones de barcos panameños en China, pasando del 34% al 74% según Snip Noticias.
El gobierno panameño responde con cautela, enviando notas técnicas a China, mientras la reputación de la bandera panameña es clave por ventajas fiscales y millones en ingresos anuales.