En los dos años de Javier Milei se perdieron 270.000 puestos de trabajo y cerraron 22.000 empresas, según denuncian panelistas que critican la falta de protección estatal a las firmas formales y describen momentos críticos con depresión generalizada por la crisis económica.
Los emprendedores reportan que no llegan a fin de mes, venden menos productos esenciales como leche, yogur, papel higiénico y carne, y muchos se restringen en gastos básicos. Se menciona el consumo de carne de burro como alternativa magra y barata, aunque surge en contexto de cambio productivo más que solo crisis.
El panel debate la inflación clavada en 3% mensual, la recesión profundizada por falta de pesos en el mercado interno, y la necesidad de bajar tasas de interés, impuestos regresivos como ingresos brutos, y apoyar pymes para evitar que grandes absorban el mercado. Critican al kirchnerismo por medidas pasadas pero exigen acción inmediata al gobierno actual.
Algunos defienden que la economía no está en recesión total, con crecimiento heterogéneo y EMAE en máximo, apostando al modelo sin inflación y equilibrio fiscal, aunque reconocen dolor en sectores por menor consumo. Insisten en que el gobierno se enfrentó a grandes empresarios, pero urge cuidar pymes para salvar empleos.
Otras voces ven reestructuraciones en empresas, no solo cierres, con nuevas aperturas en marcha.