Boca Juniors derrotó a River Plate en el Monumental con un gol de penal convertido por Leandro Paredes en el final del primer tiempo, en un superclásico con pocas luces pero victoria merecida para Boca que generó más llegadas.
Polémica por una mano de Rivero no expulsado, un empujón a Martínez Quarta no cobrado como penal y el festejo provocador de Paredes a los topollillos, visto como folclore futbolero sin instigación a la violencia.
Claudio Úbeda, técnico de Boca, destacó la confianza del equipo tras la exigente victoria, mientras Leandro Paredes negó que un empujón final fuera penal y elogió el partido propio.
Panelistas debatieron jugadas arbitrales, el rol clave de Paredes como figura del partido y el impacto en la interna de River con 14 paros de Castaño.