En barrios se profundiza avance del narcotráfico con falta de trabajo, changas escasas y retirada estatal en educación y recreación, dejando pibes ociosos expuestos a drogas desde los 9 o 10 años vía mendiguismo o estampitas.
Luchi Pardo de Hogares de Cristo, Padre Toto de Bedia y Charlie Kostiuk del FOL denuncian descomposición social por "Dios dinero", demonización de pobres y fin de Potenciar Trabajo que afecta a 900 mil personas, último pago 78 mil pesos equivalentes a tres garrafas.
El corte genera dispersión comunitaria, incentivo a delinquir en chicos y deterioro en salud emocional, adicciones y violencia, contrastando con discurso oficial de baja pobreza.
Se critica frase de Milei sobre justicia social como aberración y Estado que discrimina pobres en viviendas.