Un chico de 15 años fue asesinado a tiros en el barrio 31 en un presunto ajuste de cuentas entre narcos: recibió un disparo en las piernas, luchó con el atacante y luego un balazo en el corazón seguido de una patada en la cabeza.
Las imágenes muestran al joven caminando, recibiendo el fogonazo de pistola en ráfaga, abalanzándose sobre el agresor y desplomándose dentro de una precaria casa tras descompensarse.
El crimen, filmado, evoca escenas de violencia en México o Colombia, pero ocurrió en Argentina; se investiga como enfrentamiento narco.