Los recipientes plásticos dañados liberan químicos y bacterias al conservar ciertos alimentos, por lo que se recomienda evitarlos para comidas grasas y aceitosas, productos ácidos como tomate o lácteos, platos picantes y comidas muy calientes.
Las grasas degradan el plástico, los ácidos liberan sustancias químicas, los condimentados dejan olores persistentes y el calor provoca partículas contaminantes. Usar bicarbonato para limpiar olores.
El vidrio es 100% reciclable, duradero y seguro para separar fríos y calientes.