Más de un millón de personas han sido desplazadas en Líbano por los bombardeos israelíes en el sur del país y suburbios de Beirut, en la peor crisis de desplazamiento reciente, según reportes de France 24 en el programa Migrantes.
Familias como la de Mohammad, refugiado sirio, cargan toda su vida en carros y se refugian en carpas callejeras o escuelas convertidas en albergues. Su esposa dio a luz 12 días antes de los ataques; la bebé sufre desnutrición por falta de leche. Niños sueñan con casas destruidas y piden regresar a sus pueblos.
Corresponsal Etel Bonet desde Beirut describe vida alterada, refugios improvisados sin agua ni electricidad, colapso económico agravado, emergencia alimentaria (17% población en inseguridad aguda) y crisis sanitaria con riesgos de diarrea y hepatitis. Ayuda internacional insuficiente; hospitales saturados.
Más de 200 mil cruzaron a Siria, mayormente sirios retornados. Dato semanal: EE.UU. destina 250 millones dólares para pagar policías que arresten migrantes, con 976 alianzas locales.