Gabriel Russo, del centro regional Corrientes-Misiones del Senasa, detalla brotes recientes de rabia en bovinos causados por el vampiro común en el área endémica del norte argentino, que incluye Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Tucumán y partes de Salta, Jujuy, La Rioja, Catamarca, San Juan, San Luis, Córdoba y Santa Fe.
Los casos confirmados desde principios de año incluyen zonas como Monteagudo y Arroyo de los Muertos en Misiones, Itatí, Ramada Paso, San Cosme y Garrutí en Corrientes, además de Presidencia Plaza en Chaco, Laquitas y Apolinario Sarabia en Salta, y Belén y Londres en Catamarca. La enfermedad es cíclica, transmitida por mordedura del vampiro común, afecta bovinos, equinos, otras especies domésticas, humanos como zoonosis y animales silvestres, y siempre resulta fatal.
Los brotes se detectan por vigilancia epidemiológica de productores, veterinarios y vacunadores, con diagnóstico presuntivo en campo y confirmación en laboratorio como el de Candelaria. Ante un caso positivo, Senasa activa vacunación emergencial en radio de 10 km del foco, con revacunación a 20 días y espera de 30 días para consumo, más búsqueda de refugios de vampiros para control.
Recomendaciones preventivas incluyen vacunación especial en establecimientos de riesgo como engordes a corral o cabañas, vacunación voluntaria registrada, evitar tocar animales con síntomas nerviosos y notificar refugios de vampiros. Síntomas clave son aislamiento, deshidratación, dificultad postural y ambulatoria, salivación intensa, defecación escasa, parálisis y pistótono, con muerte en 3-12 días.