Bulgaria celebró octavas elecciones en cinco años; Rumen Radev, antiguo general crítico de élites con posturas prorrusas y admirador de Viktor Orbán, ganó con hasta 39% de votos, superando por 20 puntos a conservadores de Boiko Borisov.
Radev promete discurso anticorrupción y gobierno pragmático con Rusia basado en respeto mutuo y historia compartida, buscando relaciones Europa-Rusia por seguridad futura. Críticos temen deterioro democrático por estilo personalista.
Elecciones tras dimisión gobierno conservador por protestas. Coalición centroizquierda Bulgaria Progresista lidera, opuesto a ayuda militar a Kiev pese condenar invasión rusa. Rival Boiko Borisov, ex primer ministro.
Bruselas teme puente Kremlin-UE tras derrota Orbán.