En los estrictos cacheos para ingresar al Monumental, la policía retuvo encendedores, desodorantes, perfumes, brillos labiales, cremas, peines, gel de pelo y botellas de agua, incluso objetos menores como manteca de cacao y protector solar, considerados potencialmente contundentes.
Martín Salgo mostró pilas de decomisos insólitos: petacas de alcohol disfrazadas de agua, shampoos de hotel, sandwich de pan de molde por 4 mil pesos, aguas saborizadas con electrolitos y tabaco para armar, todo prohibido pese a no ser riesgoso.
Hinchas cuestionaron la excesividad, como retener lápiz labial o peine, mientras adentro el agua cuesta fortunas; el operativo incluyó cuatro o cinco chequeos, efectivo pero con reglas estrictas como en aeropuertos.
Panelistas bromearon con fragancias "de Favale" y probaron perfumes árabes, destacando el folclore coqueto de los aficionados, pero criticando prohibiciones absurdas como banana o crema incolora.
Se detectaron intentos de ingresar alcohol etílico y bengalas, justificando controles, pero muchos items menores generaron sorpresa.