Tras la sanción por los gritos del exterior, los participantes de Gran Hermano reaccionaron discutiendo quién se hace cargo. Uno asumió responsabilidad por levantarse despacio al oír su nombre, caminando lento sin quedarse sentado, pidiendo perdón aunque no intencional.
Brian cuestionó si solo él se hace cargo, señalando a Pincoya por quedarse sentada en el sillón en lugar de entrar rápido, recordando incidentes previos donde ella tardó pese a estar cerca. Pincoya negó fijación y afirmó haber corrido desde la plaza apagando el cigarrillo para entrar antes que él.
La discusión escaló con acusaciones mutuas de mentir y cagarse en la prueba, comparando esfuerzos de otros como Chipio y Grecia pese a limitaciones físicas. Todos pagarán la sanción colectiva, pero las broncas persisten por obediencia al protocolo.