Los panelistas discutieron si les gusta que colegas vayan a saludarlos al camarín después de la obra o prefieren intimidad para desmaquillarse.
Coincidieron en que es necesario aunque no siempre placentero, ya que los colegas dan opiniones constructivas para mejorar y siempre con buena onda e intención positiva.
Betiana Blum y Juan Palomino destacaron que nadie critica destructivamente y se celebra el encuentro, agradeciendo la presencia.