Los panelistas discuten si ha disminuido la pasión por el fútbol en Argentina comparado con hace 10 años, argumentando que antes paralizaba al país el superclásico de Boca-River, pero ahora compite con teatro lleno, restaurantes y otros entretenimientos, con hinchadas menos intensas y La Bombonera que "late" en vez de "temblar".
Uno sostiene una evolución cultural donde el fútbol es mero entretenimiento sin amargar la semana, influido por pandemia, celular que transmite todo y política que ocupa noticieros; otros disienten que sigue siendo refugio de pasión, motor social y que estadios se llenan pese a costos, con argentinos más pasionales que brasileños o europeos.
Señalan menos rituales como viajes de hinchas visitantes, impacto de victorias como Copas Américas y Mundial que reduce ansiedad, y tendencia derrotista social donde importan más derrotas rivales que triunfos propios, extendiendo a vida cotidiana y críticas a "defender la Copa" en Mundial de Messi.
Invitan a lectores a opinar vía mensajes (78,53,51,37), coincidiendo en cambio de formas de exteriorizar pasión pero no en su disminución, midiendo por ratings y presencia en medios.