El gobierno panameño de Raúl Molino protesta por aumento de inspecciones a buques de bandera panameña en China, visto como represalia por revocación de concesiones a empresas chinas en puertos cerca del Canal de Panamá.
China niega las acusaciones, atribuyéndolas a retórica de EE.UU. para mantener hegemonía. Detenciones subieron 400%, afectando reputación de Panamá como registro de banderas.
Analistas como José Stoute e Ignacio Ruiz debaten si es retaliación o dato interpretado, con Cosco Shipping desviando recalos y presiones de EE.UU. y Marco Rubio.
Contexto incluye retórica de Donald Trump sobre control del canal y decisiones judiciales contra Hutchinson.