Pablo Espósito, participante de Gran Hermano 2007, recuerda su etapa en el reality como fantástica oportunidad que le abrió puertas en TV, publicidades, ficción en Uruguay y conducción para Vélez, club del que es fanático.
Entró tras casting en Fleming mientras estudiaba abogacía, capitalizó fama pese a salida por 2% ante Marianela Mirra ganadora de final con 50 puntos rating. Viajó a intercambio en Brasil, generando mercado laboral allá.
Mantuvo pies en tierra ante ego por fama, se reinventó en bienes raíces con inmobiliaria RIMAX ante declive de presentaciones. Ayuda solidariamente como puente para vulnerables, generando comunidad de 900 mil seguidores.
Destaca caso conmovedor de abuelito Gabriel, colombiano de 85 años solo en pieza indigna, pidiendo morir; busca pieza digna vía comunidad.