La oposición húngara logró una victoria aplastante contra el primer ministro Víctor Orbán, euroescéptico en el poder por 16 años. El nuevo líder Peter Maguiar aboga por un nuevo comienzo con Europa y modificar condiciones para inversiones extranjeras.
Hungría atrae inversiones por salarios bajos y subsidios del 50%, con impuesto a ganancias del 9%. Empresas como Mercedes-Benz, BMW, Audi y chinas invierten fuerte, totalizando 144 mil millones de euros, representando 70% de su capacidad económica anual.
Maguiar prometió subir impuestos empresariales y reducir subvenciones, lo que podría frenar nuevas inversiones pese al atractivo actual del país.