Javier Milei evalúa trasladar la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén durante su tercer viaje oficial a Israel, una decisión controvertida que solo tomó Donald Trump en su primera presidencia y que Israel reclama para reconocer su capital indivisible.
El presidente argentino ya expresó públicamente su intención de mudarla, aunque persisten advertencias por posibles repercusiones diplomáticas, como controversias con empresas israelíes en Malvinas. La residencia del embajador Axel Wagner ya está en Jerusalén, pero la representación oficial permanece en Tel Aviv.
Jerusalén, cuna de las religiones judía, católica y musulmana, es una ciudad disputada hace milenios. El Muro de los Lamentos, visitado por Milei, queda cerca de un templo musulmán y el Santo Sepulcro. Milei visitó el Muro de los Lamentos conmovido, se reunió con Benjamin Netanyahu en hermetismo, dio un emotivo discurso en español sobre la resiliencia israelí citando la Torá y cantó, generando aplausos con banderas argentinas e israelíes.
Se hospeda en el Waldorf Astoria con carteles de bienvenida y "Viva la libertad carajo". La seguridad fue impresionante en un contexto de dos frentes de fuego y misiles balísticos. El acto fue organizado por la ministra de Transporte, aliada de Netanyahu, tocando temas sensibles como la guerra y pérdidas de soldados.