La Marina estadounidense, con el destructor USS Spruance, interceptó y averió el buque iraní Tosca (o Toguska) de casi 300 metros en el Golfo de Omán tras negarse a detenerse ante el bloqueo naval ordenado por Donald Trump. Abrieron un boquete en la sala de máquinas con armas de fuego y ahora marines custodian la nave sancionada por actividades ilegales, investigando su carga.
Esto escala la tensión en el Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial. Irán amenazó con cerrarlo pese a una tregua fallida el viernes; su canciller anunció reapertura pero la Guardia Revolucionaria lo negó, manteniendo el cierre de facto por ataques a buques con lanchas rápidas. Corresponsal Gonzalo Banis desde Turquía explica la interna iraní y muesta mapa con buques acumulados quietos, esperando autorización.
Trump rechazó segunda ronda de negociaciones por condiciones no dadas, mientras Irán lo niega. Diplomáticos en foro Antalya destacan incertidumbre por idas y vueltas en horas, con rebote en precios del crudo. Posibles escenarios: tregua extendida, reactivación militar o acuerdo improbable; diplomacia personalista vía redes y apps como Signal complica todo.
Primer enfrentamiento directo naval EE.UU.-Irán agrava crisis, con buques paralizados en media luna entre Golfo Pérsico y Omán.