El segundo juicio por la muerte de Diego Maradona arrancó esta semana con contradicciones entre fiscalía y defensas de Leopoldo Luque y Agustina Cosachov. Mariano Israelis, amigo de décadas de Maradona, denunció que el entorno planeaba asesinarlo para quedarse con su marca e imagen, que perdieron hace meses ante los herederos.
Israels relató visitas a casas de Maradona donde le daban cerveza y vino sin pedirlo para dormirlo, impidiendo visitas de hijas. Criticó estrategias de Luque como mostrar fotos inéditas para negar edema, y pidió que declaren Matías Morla, Maximiliano Pomargo y otros del entorno no imputados pero procesados por fraude en derechos de imagen.
Israels contó anécdota personal: Luque lo llamó tras rechazo a operarlo y médicos lo desaconsejaron. Insistió en que médicos acataban órdenes de Vanessa Morla y otros, no de prepaga Swiss Medical, en un entorno de notoriedad mediática.