María Julia Oliván sufrió quemaduras graves el 13 de junio, pasó dos meses en terapia intensiva, 15 días más en hospital y volvió a Border Periodismo en agosto vendada como momia, desesperada por grabar pese al dolor.
Tuvo 18 intervenciones quirúrgicas llamadas toilette, primero sedada y luego con anestesia total por el intenso dolor dos o tres veces por semana; se sintió cuidada por familia, equipo de Border, mamá como leona y extraños con rosarios, descubriendo aprendizajes sobre vivir plenamente como dijo Lanata.
Sigue sin alta médica hasta dos años, usa pierna de compresión de siliconas, crema regeneradora mendocina Balca, gasas y entrena pese a complicaciones; pospuso obra teatral Catarsis de Mamis sobre autismo de su hijo Antonio por el trauma reciente y medicación.
Dejó tele en 2018 para terapias de Antonio, creó Border desde bronca contra jefe con MacBook y blog, ahora 20 personas, 40 millones visualizaciones orgánicas; critica atrasos y cambios en pagos por discapacidad, marcha de madres mañana en Plaza de Mayo; ama periodismo pese a todo.
Antonio cumple años, está estimulado bailando y cantando; Border creció de YouTube con formatos como 5 contra 1 en teatro, trabaja con colegas como Pampa, Mónaco, Fer Iglesias, Daniel Seifert; escuela de La Nata con Jorge 1998-2003.