El gobernador bonaerense Axel Kicillof asiste en Barcelona a la Movilización Global Progresista, foro de izquierda liderado por Pedro Sánchez para contrarrestar a Trump, con líderes como Lula da Silva y Claudia Sheinbaum.
Kicillof se posiciona como figura anti-Milei, sacándose fotos con Sánchez, Lula y Sheinbaum, junto a una comitiva oficial de cuatro personas: su jefe de gabinete, vocera y asesora internacional.
Una delegación separada del PJ incluyó a dirigentes como Guido de Peters, diputados y legisladores, generando polémica por supuesta financiación kirchnerista retuiteada por Adorni.