Israel estableció una "línea amarilla" al sur del río Litani en Líbano, similar a la de Gaza, como zona de exclusión de 30 kilómetros. El ejército israelí justificó ataques en la zona por violaciones al alto el fuego por parte de Hezbollah. Un soldado francés de la ONU murió y tres resultaron heridos en un ataque que Francia atribuye a Hezbollah, aunque el grupo lo niega.
Los dirigentes libaneses defienden activamente la negociación pese a oposición interna. El presidente y el primer ministro libanés se reunieron en el palacio presidencial para encarar las charlas inminentes, ya que la tregua vence en 8 días. Líbano exige alto el fuego permanente y retirada israelí total, mientras Israel busca eliminar el brazo armado de Hezbollah y realiza acciones contrarias como delimitar una frontera interna en Líbano para dominar territorio.
En Dahiyeh, suburbios de Beirut, la situación es de devastación general en 22 kilómetros cuadrados, con centenares de torres residenciales dañadas. Miles de personas regresaron a la zona demarcada como de guerra por Israel hasta hace días.