La nueva Terminal 3 del aeropuerto de Frankfurt realiza pruebas con pasajeros figurantes, supervisadas por Marc Schulze-Schwiegenhorst, con 8000 participantes en 36 días y sistemas funcionando correctamente.
La terminal atenderá 19 millones de pasajeros al año, un aumento del 50%, pese a contratiempos menores como fallos en emails de embarque.
El proyecto se completó en 10 años y dentro del presupuesto de 4000 millones de euros, superando pandemia, guerra en Ucrania y quiebra de contratista gracias a estrategia de doble adjudicación.