Los hinchas de River Plate continúan ingresando al Monumental de forma prolija y sin incidentes, con operativo impecable en tres cacheos y controles de DNI y entradas numeradas para plateas.
Un abuelo de 75 años llega de Ushuaia para su primer superclásico, acompañado por familia, emocionado por ver jugadores en vivo; otros viajan desde Salta y Río Negro, prediciendo victorias 2-0 con goles de Colidio y Luzzi.
Familias enteras, como padres con hijos de 11 años abonados desde los 7, disfrutan la previa hidratándose por el calor intenso; critican a Boca por defenderse y elogian a Paredes como campeón del mundo.
Prohibición de botellas de agua genera debate por precios internos de 7000 pesos el vaso, pese al calor; ingreso ágil permite rituales previos en las calles aledañas.
Al cierre, movimiento indica salida inminente del plantel de Boca desde Ezeiza.