El jefe de las Guardias Revolucionarias iraníes, Bahidi, negó cualquier apertura del Estrecho de Ormuz y llamó idiota al presidente de Irán por sugerirlo, según reveló el analista Muki Tenenbaum.
Irán atacó dos barcos con lanchas rápidas escondidas en cuevas rocosas de su costa, una táctica de guerrilla que mantiene el estrecho cerrado pese al fallido cese al fuego. Tenenbaum estimó que Irán posee miles de estas lanchas, superando en número cualquier fuerza naval convencional.
Autoridades iraníes amenazaron con destruir Dubái, Abu Dhabi, Bahréin y costas sauditas si la guerra recrudece. Tenenbaum descartó un acuerdo de paz pronto, ya que las Guardias Revolucionarias actúan independientemente del presidente, y predijo un colapso económico iraní antes de junio.
Estados Unidos sostiene el bloqueo sin guerra abierta, requisando barcos con petróleo ilegal, mientras Trump negocia con ultimátums flexibles.