La compañía ferroviaria estatal ucraniana ajustó sus operaciones y procedimientos de seguridad ante los repetidos ataques rusos contra trenes e infraestructuras. Realizan simulacros de evacuación periódicos que incluyen a los pasajeros para responder a alertas de ataques aéreos.
Los trabajadores recuerdan los peligros de 2022 durante la invasión rusa, cuando rescataban personas de zonas como Kharkov y Lisichansk. Los ataques aéreos rusos aumentaron en 2025, destruyendo depósitos, vagones y locomotoras en toda Ucrania.
Los empleados tienen acceso a un sistema de alerta militar que avisa amenazas aéreas de inmediato, permitiéndoles ayudar a la tripulación y pasajeros a escapar. Cada día se ponen en riesgo, con depósitos y locomotoras destruidos desde principios de 2025.